10.28.2009

sueño lucido numero tres

uno

Sucedió que soñaba cayendome en mi casa
lejos de lo que mi mirada advirtió
era un anagrama.

dos


A la mitad del camino
me descubro enteramente inerte
fragmentando el final de mi caída.

tres

Ya en aspecto y gesto, con poesía entre sus manos
el anagrama destruye mientras se acerca
todo lo que su paso atreve a tocar.

cuatro

Consumado acto, me da el tintaje
pero ya no es la misma poesia
ahora es un montón de hojas que se abandonan.

cinco

Bruscamente empiezo a caer manchado y atrapado.

seis

La caída no se apresura
pues logro atisbar
como se desprende el humor circulatorio
se dispersa por la excresencia
y como, ya en el piso
consigue fluir
cerca del peso muerto que es mi cuerpo.

Autorretrato I

 una cámara no es un ojo y sin embargo lo intenta cada vez que a tientas nos adueñamos  de las miradas ajenas que nos proporciona  una dista...