1.09.2012

Hosco páramo

El vibrante tejido y sus rasguños
estos años pardos,
su vapor moldeado al ronroneo;
de veintiuno, solo chingaderas
de "entrepierna" solo las comillas
y tan solo pesadillas
para esta fe de manifiesto.

Autorretrato I

 una cámara no es un ojo y sin embargo lo intenta cada vez que a tientas nos adueñamos  de las miradas ajenas que nos proporciona  una dista...