8.30.2018

Nuestros Universos



Para quien ha escrito en talleres literaros de la urbanidad contemporánea, sabe del silencio intermitente, del chacoteo previo al grafito deslizandose, del piesito inquieto de quien lo imparte cuyos brazos estira entre cada renglón o párrafo, de la hoja volteada que asegura la continuidad y el hilo de nuestro universo, del puño firme de la de chaleco verde, que mira, con recelo, las letras que reciben espacio en una libreta inmaculada; el dedo que se estrella contra el labio y luego es uña y luego mordida; la manuscrita de quien acaba de llegar y que lanza la consigna sabia de "maestro", mientras el halo del ego se ve plasmado en las estadías o retiradas que no hacen si no recordarnos la fragilidad de quien ha decidido ver los trenes pasar, en vez de subirse a ellos.

2.28.2018

Poco a poco vamos dejando atrás aquello que nos "definía". Esos rasgos característico, ligados a alguna actividad, que solía encajar a la perfección con la pronunciación del nombre que nos asignaron al nacer. Las "cosas" se acomodaban segun este vaivén de devenires; pero no hay tal.

O si. Y no lo vemos. Lo creemos.

Hace 3 años creía fervientemente que la palabra "taciturno"


no solo quedaba a mi personalidad, si no a todo mi día a día y la respuesta motriz, psicoanalitica y cogniciva de mi ser. Una persona que quise mucho, me dijo que no me quedaba. En ese mismo instante entendí que en efecto no quedaba. La oración "Amaury, taciturno", unos meses antes me resultaba fascinante y motivante. Ahora era caduca y con musgo al decirla. Yo me la creí, porque la casera en el departamento donde viví en Xalapa, me regaló una claqueta con la fecha de mi llegada y la palabra en cuestión. Me duró un par de años esa definición de mi persona.


Hoy me pregunto ¿qué será? He merodeado la palabra desconchabado o estrepitoso. Pero no, no "quedan". Una vez pensé en destilado. Pero ni la fotografía análoga se ha adueñado enteramente de mi. Descuanrajingado si me pongo mexa.

Por ahora solo pienso en mi otredad.

12.08.2017

la nostalgia de la luz

hace una semana y media
una piedrita me golpeó;
mi sangre mantuvo su silencio
opaco y alcalino,
la ajena, sin embargo
reventó la bocina
con pitorreos coléricos,
y el semblante de la tarde
llenó su cielo de oxalatos

ella
(la piedrita)
vive a gusto
y recién se siente en casa

a ella -la piedrita-
le da igual si es la ultima en llegar
al lado derecho y maltrecho;
se regodea de gravedad
cuando busca llamar la atención
y empacha su cueva
cual alma vieja
su reencarnación

de ocho vidas
una 
{en la que aun busco sinónimos para escribir poesía}
las demás
muerto antes de los 10

eso dijo el shaman

¿qué seguía después de la infancia?

3.03.2017

te sabias los nombres de todas las flores, de todos los postres

º

El berreo
-porque yo no lloro, berreo-
que humedece estos agujeros negros
vividores, debajo de mis ojos
me remontan
al agua
que fluyó
entre nosotros;
y esas preguntas
impasibles:

-"¿por qué tan caliente?"
cuando me veías lavar
un traste sucio

-"¿por qué no te metes aún?"
en la ducha compartida
y la desnudez primigenia 

º

El azul
vacilado 
de tu cabellera 
el que plasmaste
en los azulejos del baño,
surcó
despabilado
mi departamento-neblina
que durante meses
resistió el aguaje
donde lavé mis culpas

y con cada río faltante
en esta ciudad podrida,
tu recordabas el nombre
de todas las flores
de todos los postres


y aun espero tu voz
cuando los lunes
en el mercado
me descubro inerte
ante el té de lavanda
y sus acompañantes
sobrevivientes de la resolana


2.28.2017

queue

te he buscado
en emulsiones ajenas
apuntalado por el prisma
de mi propio sesgo

se van
cosmopolitas
mis agallas
y el toque de lavanda
que habitaba en el azul
de estas paredes guangas
no sabe de otra cosa
mas que de efes
desangradas

De los veinte a los veintitrés
me sentí
un personaje
del cine mexicano
siempre esperando que un dialogo
me diera pie
a lo que seguia

11.26.2016

Ha muerto Fidel y con él, un fulgor contenido deprisa.

I

me habitan
los fragmentos
de cuando cansados
torcimos el cuello
hacia un edificio rojo

somos 
el asomo
de la dialéctica
que vertí
en la pared inerte 
de un museo


Fidel murió ayer
hace veinte minutos 
me enteré;
le he escrito 
a tus amigos en Cuba
[esos que mios, no son]
y mandé abrazos
ante la incertidumbre


rabioso el mar
tenso el ébano
& muerto el fulgor

preta

te regalo todas 
las ventanas
de nuestra isla

II

la noche que murió Fidel
me masturbé desganado
y le pedí a Elegua
que cuidara de ti

11.19.2016

Sombra quemada

TIERRA DE CASSEL

me la he pasado un año
y otro tanto más
creando escenarios
y
fotogramas
en vez de
vivirlos

NEGRO VID ALEMÁN

la doble palidez laboral
la ninfa departamental 
el hartazgo cubano

AZUL DE PRUSIA

los aires
del 
malecón
me devoran;
su geografía 
me es 
estrepitosa
y latente

FULGOR 

aterrizando
solo a ustedes 
los
veía

ROJO DE TIRO

el caminante
sobre el limbo
de los sueños
soy
yo




9.09.2016

Quemarle las patas al diablo

Tengo un silencio
que contarte
contenido
en un fulgor
efervescente;

un asfalto vagabundo
deambula en el vaivén
de la poesía trillada

de mi
te llevas
el triunfo de la imagen


al hombre que 
fue jueves 

mi poesía es spam
nuestras selfies son musgosas


de nuestra geografia
nos llevamos,
los árboles 
del teatro
de lo absurdo

de la física
cuarenta y cuatro mil
komorebi
que berrean
gritan
y conjuran 
al viento
los besos
a escondidas

aprisionada
tu luz
en iso 400;
aprisionados 
también
mis gerundios



pero de ti,
 se quedó
  "llevarse de a cuartos"
   y quemarle
    las patas al diablo

iglesias chantillí
 y nubes echas la mocha

la lluvia
 y los insectos
  que nacían de tu espalda

la húmeda luz
 del cajón
  de los dulces

las notitas godin
 de reconciliación
  en las mañanas
   petrificadas

los frascos sepia
 y las charolas cianotipias

el animal maniático,
 con saltos cuánticos,
  el estirpe prusia
   de tu caminado pausado

los juguetes
 y el bestiario
  jamás hecho
   pero visible
    en tus pechos blancos

te me vas al mundo
con la flacura suelta


¿qué más se lleva uno,
 te llevas tú?
  mis 25, siendo amante
   o tus 30, alevosos
    otro pinche verso
     [que no cachas]
       y los humanos que traemos puestos
        hechos una mierda
         tú, i, ese y a
          yo, a, eme, a y u


ensueño 
tu tórculo;
que de entre sus rodillos
un huecograbado 
prensa
mi luz.