3.18.2011

Me marea la oscuridad, que mas bien es morada.

A que llegue el camión para ir al centro. Que sea visible por donde mis ojos apuntan, que mi ademán de parada le provoque su frenado. A subirme. A sentarme. No sin antes mi cambio de un billete de veinte o una moneda de a diez. El camino. Se me antoja ver la hora, solo por el capricho que implica verla; el movimiento verticaloide y borracho de mi brazo para revelar mi muñeca que sostiene el reloj bajo una capa de tela azulosa. Regresar el brazo a una posición conveniente para el avanzar de las m a n e c i l l a s. Que vayan un poco más lento de lo que van normalmente, para poder fijarme bien en que minuto se supone que estoy, y cuanto falta para seguir esperando.

3.07.2011

Deja que mi rostro se manche con tu rostro y se funda, se fundan, se destilen.

Siento que con este caminar trasnochado
irrumpo en tus sueños denso.

Ya dentro
en vez de pasos
pincelazos.

Voy dejando esta estela
en el suelo
y te sonroja que sea tan bello

Voy dejando esta marca
en las puertas
y te enoja que sean tan tercas

Voy dejando-
me
sobre ti,
por supuesto,

y te precipita que sea tan solo esto

que sea tan solo un sueño.

3.03.2011

Nocturno bordó

Todo lo que el sueño hace palpable:

El pavimento y tu voz en un momento matizado por la lumbre de una pared que con hombros se posa con mi espalda estúpida como la manera en que ceceo que de nada sirve por estos lares en donde el pánico incierto degolla una a una las cabezas de estas letras y las deja como entreabiertas y seudotiradas a la sombra de tu reflejada e inerte presencia de pedestal

que,
sin moverse,
se va apartando

La mirada y ese vacío que por doquier chinga lentito como gotas en el cráneo que no me canso de decirle que oxidado que te vas por la mañana siempre alerta de la nada caminando zig-zageado cual bostezo de frente a un espejo triturado siempre alerta siempre alerta siempre alerta DE LA NADA y preocupada POR LA NADA y por la nada

ahí
estorbada
en una habitación a oscuras
desnuda
y sosteniendo todo el peso del temor.

2.22.2011

Flores suicidas

La noche ha caído otra vez, y con ella la humareda. Los cuerpos que me habitaban son cambiantes al sonido, a la imagen, al ilusorio "estecabronotravez", y me cuentan en los sueños como se me va acabando el trazo sutil con el que caminaba destilado sobre estas inestables andaderas.

¿Qué carajos estaba pensando? Si yo ni sé vivir así.

Mejor me rindo a la degeneración del sistema, desvio las manchas del hombro hacia una orilla intransigente y oblicua, hacia un callejón perpetuo de flores suicidas. Mejor me escondo cual aroma entre paredes y rincones. Mejor no, que igual me veo. Mejor me arranco el ombligo y me niego como bien nacido, y me pongo un racimo de gardenias en los ojos, solo para estar al tanto de lo vano, del ilusorio movimiento de mis manos. Mejor tomo prestada una garganta, para hablar con matices azules y timbres verdiarbusto; asustarme de lo lindo y de lo astuto que me salió esa voz entre colores. Estoesestupido, porque me daría miedo devolverla, y el miedo me da asco, y el asco me provoca, y mi provocación es continua, con mi voz original que sale muy deprisa, que brinca mis párpados y se toma de las cejas de quien pase por ahí. Y de las cejas a la boca, y la boca se siente parte de un juego, y se la pasa a la cabellera, y la cabellera abre paso hacia tu cráneo oxidado, y el oxido le agrega edad, y llega mas que muerta a tu cerebro, y ahí está: NADA.

1.28.2011

Escrito con seudo-eco a la caída I

Que espeso te me has envuelto, vuelto;
té de unas ramas, te me derramas
por lo mismo de estar espeso, peso
compartiendo converso verso.

Se atora la mano en bola, la ola
te me sigues moviendo, viendo
se me atora el cabello, el vello
y tan de ellos sus cuellos, su voz.

Te me sigues moviendo pendejo, y que me dejo.

12.29.2010

No hay de donde arrancar ya 
a este hombro bien hondo
que se me precipita al fondo.

12.27.2010

Quesque cineasta conflictuado,
quesque poeta onironauta;
dizque AmaurySalasMejía
veinteañosmexicano. 

Según esto libre. Libre de una cárcel cuya puerta visible me dice cuándo se entra y cuándo se sale, para entrar en otra, de la que no conozco más que una puerta segura de salida.
Un instituto, una escuela, quemasdá, si es así como está hecho el mundo, y no me alcanza la vida para cambiarla; y ni que quisiera realmente.
Una mujer… o siete, quemasdá, si he perdido fé en la vida y de todas maneras moriré.
 
Pero en esto ocupo la existencia
mientras eso sucede, 
en esto me destilo suavecito, 
me contraigo.

Autorretrato I

 una cámara no es un ojo y sin embargo lo intenta cada vez que a tientas nos adueñamos  de las miradas ajenas que nos proporciona  una dista...