5.14.2019

Yo soy

Recordatorio:

Yo soy la infidelidad de mi padre
La neurosis de mi madre
El orgullo de mi hermano
La culpa y alucinación de mis tíos
La ausencia de mis abuelos

También soy
El intelecto paterno 
La resiliencia materna
El empoderamiento fraternal
La redención y espíritu
Y
El silencio

entendí al mundo
a partir de blogs de poesía
quise vivirlo
A partir de la fotografía
Y quiero escaparme de el
Desde el cine 



11.22.2018

atrabiliaria

me tardé
poco más
de 6 años
en pronunciar esa palabra

a tra bi lia ria

y fue hasta que tuve
que buscarte por acá

8.30.2018

Nuestros Universos



Para quien ha escrito en talleres literaros de la urbanidad contemporánea, sabe del silencio intermitente, del chacoteo previo al grafito deslizandose, del piesito inquieto de quien lo imparte cuyos brazos estira entre cada renglón o párrafo, de la hoja volteada que asegura la continuidad y el hilo de nuestro universo, del puño firme de la de chaleco verde, que mira, con recelo, las letras que reciben espacio en una libreta inmaculada; el dedo que se estrella contra el labio y luego es uña y luego mordida; la manuscrita de quien acaba de llegar y que lanza la consigna sabia de "maestro", mientras el halo del ego se ve plasmado en las estadías o retiradas que no hacen si no recordarnos la fragilidad de quien ha decidido ver los trenes pasar, en vez de subirse a ellos.

2.28.2018

Poco a poco vamos dejando atrás aquello que nos "definía". Esos rasgos característico, ligados a alguna actividad, que solía encajar a la perfección con la pronunciación del nombre que nos asignaron al nacer. Las "cosas" se acomodaban segun este vaivén de devenires; pero no hay tal.

O si. Y no lo vemos. Lo creemos.

Hace 3 años creía fervientemente que la palabra "taciturno"


no solo quedaba a mi personalidad, si no a todo mi día a día y la respuesta motriz, psicoanalitica y cogniciva de mi ser. Una persona que quise mucho, me dijo que no me quedaba. En ese mismo instante entendí que en efecto no quedaba. La oración "Amaury, taciturno", unos meses antes me resultaba fascinante y motivante. Ahora era caduca y con musgo al decirla. Yo me la creí, porque la casera en el departamento donde viví en Xalapa, me regaló una claqueta con la fecha de mi llegada y la palabra en cuestión. Me duró un par de años esa definición de mi persona.


Hoy me pregunto ¿qué será? He merodeado la palabra desconchabado o estrepitoso. Pero no, no "quedan". Una vez pensé en destilado. Pero ni la fotografía análoga se ha adueñado enteramente de mi. Descuanrajingado si me pongo mexa.

Por ahora solo pienso en mi otredad.

12.08.2017

la nostalgia de la luz

hace una semana y media
una piedrita me golpeó;
mi sangre mantuvo su silencio
opaco y alcalino,
la ajena, sin embargo
reventó la bocina
con pitorreos coléricos,
y el semblante de la tarde
llenó su cielo de oxalatos

ella
(la piedrita)
vive a gusto
y recién se siente en casa

a ella -la piedrita-
le da igual si es la ultima en llegar
al lado derecho y maltrecho;
se regodea de gravedad
cuando busca llamar la atención
y empacha su cueva
cual alma vieja
su reencarnación

de ocho vidas
una 
{en la que aun busco sinónimos para escribir poesía}
las demás
muerto antes de los 10

eso dijo el shaman

¿qué seguía después de la infancia?

3.03.2017

te sabias los nombres de todas las flores, de todos los postres

º

El berreo
-porque yo no lloro, berreo-
que humedece estos agujeros negros
vividores, debajo de mis ojos
me remontan
al agua
que fluyó
entre nosotros;
y esas preguntas
impasibles:

-"¿por qué tan caliente?"
cuando me veías lavar
un traste sucio

-"¿por qué no te metes aún?"
en la ducha compartida
y la desnudez primigenia 

º

El azul
vacilado 
de tu cabellera 
el que plasmaste
en los azulejos del baño,
surcó
despabilado
mi departamento-neblina
que durante meses
resistió el aguaje
donde lavé mis culpas

y con cada río faltante
en esta ciudad podrida,
tu recordabas el nombre
de todas las flores
de todos los postres


y aun espero tu voz
cuando los lunes
en el mercado
me descubro inerte
ante el té de lavanda
y sus acompañantes
sobrevivientes de la resolana


Autorretrato I

 una cámara no es un ojo y sin embargo lo intenta cada vez que a tientas nos adueñamos  de las miradas ajenas que nos proporciona  una dista...